CURSO DE TEORÍA GENERAL DEL ESTADO
TRABAJO SOBRE EL GOLPE DE ESTADO CONTRA ANICIETO ESQUIVEL SAENZ
PROFESOR: TOMÁS FEDERICO ARIAS CASTRO
ESTUDIANTES: LUCÍA MONGE VALVERDE Y ARCELIO HERNÁNDEZ MUSSIO
En el programa de Maestría en Diplomacia, UCR
I.
Datos
biográficos de don Aniceto y de su esposa Isaura Carazo Peralta
Don Aniceto Esquivel Sáenz
nació en Costa Rica, en Cartago, el 18 de abril de 1824. Sus papás eran Narciso
Esquivel Salazar y Úrsula Sáenz Ulloa. Estudió filosofía en la Casa de Enseñanza Santo Tomás, se gradúa como
Licenciado en Leyes, en la Universidad San Carlos de Guatemala.
El 29 de febrero de 1856 se casa con doña Isaura
Carazo Peralta, hija de Manuel José Carazo Bonilla y María Toribia Peralta
Echeverría, nieta de don Manuel María Peralta y López del Corral, quien fue
firmante del Acta de Independencia de Costa Rica del 29 de octubre de 1821, y presidente
del Poder Legislativo desde noviembre de 1829 hasta febrero de 1930.[1] También era prima de don
José María Peralta Alfaro, diplomático y dos veces Benemérito de la Patria.[2]
Con una personalidad caracterizada por una gran
bondad y espíritu pacifista, don Aniceto fue un hombre de leyes y de gran
trayectoria en la vida política. A sus treinta y cinco años, fue Magistrado de
la Corte Suprema de Justicia, y miembro de la Asamblea Constituyente de 1859. Es
a finales de la década de 1850 cuando comienza así su actividad intelectual y
política, ininterrumpida hasta su muerte en 1898. Fue Secretario de
Gobernación, Justicia y Negocios Eclesiásticos de 1860 a 1863, de 1860 a 1861
ejerció internamente la secretaria de Relaciones Exteriores e Instrucción Pública.
Fue Secretario de Gobernación y Carteras Anexas de 1856 a 1868”. (De la Cruz, V. 2010, pp. 54, 101).
El personaje principal de esta investigación fue
además Canciller de la Republica, de 1868 a 1869 y miembro de la Asamblea
Constituyente de 1870, Consejero de Estado de 1870 a 1872, diputado por San José
durante 1872-1876, 1884-1892 y 1894-1896. Electo presidente de la Republica por
elección popular para el periodo 1876-1880, fue derrotado por golpe militar.
Miembro de la Asamblea Constituyente de 1880; miembro del consejo de
Instrucción Pública en 1881 y presidente del Congreso Constitucional en
1886-1889 189. Fue Catedrático en derecho de la Universidad de Santo Tomas. Fue
socio fundador del Banco de la Unión. Murió en San José el 22 de octubre de
1898. (De la Cruz,V. 2010, pp. 54, 101).
II.
La
Costa Rica de la época de Don Aniceto
Para lograr contextualizar los hechos
objeto de esta investigación, es necesario retroceder en el tiempo a la Costa
Rica de las décadas de 1850, 1860 y 1870, pues es a partir de 1860, cuando comienza
a darse en este país un descontento social que va a ir en escalada.
Mientras
que en 1850 la población de Costa Rica era de aproximadamente 94.670
habitantes, ya para 1875 la población era de 182.073 habitantes, según el
primer censo poblacional en el que se incluía la provincia de Limón. Esta
provincia vivió una situación deprimente, desde 1848 se mencionaba Matina como
el equivalente a Limón, era una región abandonada y se hacían esfuerzo por
abrir una vía que condujera al Atlántico.
Es de notar que es hasta el año 1875 cuando se incluye la población
limonense en el censo, ya que anteriormente no se le daba prioridad esta
provincia debido especialmente a la
falta de vías de comunicación. (Gómez, C. y otros, 1985, pp. 87).
En esta época el Estado no favoreció a las
comunidades, más bien otorgó privilegios a grupos poderosos. En 1876, el
presidente Aniceto Esquivel le otorgó el derecho de explotación de la ostra
perlera al general Próspero Fernández, que hasta ese entonces había sido una
explotación artesanal de los indígenas, con el resultado del sufrimiento
indígena por los trabajos forzosos que les fueron impuestos, y por la extinción
del caracol de tinta y la ostra perlera, en lo que representa una página negra
en el corto periodo presidencial de don Aniceto. (ANCR. Congreso, 8540, 1876,
citado en MPayne, E, 2017, pp. 142-167).
La década de 1870 en Costa Rica se
caracterizó por ser una época de importantes cambios. El auge cafetalero junto
con una cultura mono exportadora ayudó a que la Costa Rica de finales del siglo
XIX diversificara su producción.
A lo largo del periodo 1870 -1930,
Guatemala, Costa Rica y El Salvador, lograron una bonanza comercial favorable,
es decir, el valor de sus exportaciones era superior al costo total de sus
productos importados. Por el contrario, Nicaragua y Honduras tuvieron una
balanza desfavorable.
A
finales del siglo XIX, la inversión extrajera, específicamente el capital inglés,
dominó las inversiones en Centroamérica. La inversión se centró en tres campos,
a saber. préstamos a los gobiernos, construcción del ferrocarril, e inversión a
la minería. Posteriormente entra Estados Unidos de América a invertir
directamente en la minería. (Fonseca E., 1996, p. 158).
La
demanda interna de productos, especialmente de manufacturas, provocó un auge
sin precedentes de las importaciones, lo que, a su vez, fue desfavorable para
el comercio local. La especialización cafetalera provocaría la pérdida de la
autosuficiencia alimentaria por lo que fue necesario importar grandes
cantidades de productos básicos. También se importaron bienes de capital,
equipo y maquinaria que no se producía en Centroamérica. (Gómez, C. y otros, 1985,
pp. 87-89).
Las
exportaciones empezaron a diversificarse a finales del Siglo XIX con la
incorporación del banano. Otros cultivos como la caña de azúcar, y el cacao y
un nuevo siclo minero. Todos estos cambios incentivaron una mayor
diferenciación social y una creciente conflictividad entre clases. La
construcción del ferrocarril al Atlántico iniciada con el general Tomas Guardia
en 1870. No se culmina debido a la falta de recursos, dificultades técnicas y
corrupción de la región. (Gómez, C. y
otros, 1985, pp. 89-90).
En cuanto a las poblaciones nativas costarricenses,
hubo una gran explotación hacia estas comunidades. Esto condujo en ellas se
profundizara una gran pobreza, en un contexto donde las clases sociales están
muy marcadas. Los indígenas de aquel entonces eran obligados a pagar tributos
en especie o trabajo, además de que pagaban altos precios por las mercaderías,
lo que a la postre provocó un enorme endeudamiento de los indígenas.
El trabajo pesado que les era impuesto provocó la
resistencia indígena y posteriormente su huida hacia los pueblos no
conquistados de Talamanca, sus alrededores y otras regiones, inclusive
panameñas.
III.
Don Aniceto Esquivel y el General Tomás Guardia
Gutiérrez
Tomas
Guardia fue un político y militar, elegido presidente de en tres ocasiones,
partidario de Don Juan Rafael Mora, con quien lucha la Batalla de 1856, de gran
carácter y trayectoria militar. Era un
hombre muy influyente en el ámbito político costarricense. El
General Guardia se considera una figura de gran trayectoria en la Costa Rica de
finales del siglo XIX, caracterizado por ser uno de los personajes más
poderosos de la época. Defensor de la oligarquía cafetalera, Guardia se
rodeaba de un círculo de poderosos cafetaleros y empresarios de la época,
participó muchas veces en asuntos políticos del país. Guardia fue el presidente saliente, cuando en
1876 don Aniceto es electo al alto cargo.
Don
Aniceto fue amigo y colaborador del General Tomás Guardia Gutiérrez en una
época de grandes contrastes en la sociedad costarricense.
La relación de amistad y colaboración de
don Aniceto con el General Guardia Gutiérrez, en una época en que decaía la
gran bonanza generada por el cultivo del café, fue decisiva en su destino como
Presidente de la República en el periodo 1876-1880, cargo que don Aniceto solo
pudo desempeñar del 8 de mayo al 30 de julio de 1876, poco menos de tres meses.
Dado que la
Constitución de 1871 prohibía de manera expresa la reelección del Presidente, don
Tomás Guardia acude a Esquivel Sáenz para que acepte ser su sucesor y se
comprometa a no remover a ninguno de los jefes militares.
En la posteridad
don Víctor Guardia, hermano de don Tomás, y hombre de confianza de don Aniceto,
diría al respecto lo siguiente: “El señor Esquivel aceptó con entusiasmo
porque ambicionaba la presidencia y abrigaba la firme resolución de
desprenderse del General en cuanto se encontrase firme en el solio, para lo
cual se había puesto de acuerdo con la oposición”. (Guardia G., 1990, p. 201)
Tomás Guardia
gozó de gran poder y del apoyo del pueblo, su firmeza como político y militar
le permitió posicionar en puestos políticos a personajes cercanos, de los que
podía esperar fidelidad. En otras palabras, la práctica de nombrar a su “heredero
político” era lo habitual entre Guardia y sus partidarios ya que se aseguraban
de poner a alguien favorable a sus intereses al frente del gobierno.
El 29 de
mayo de 1876, don Aniceto recibe al cónsul honorario de Colombia en Alajuela,
don José Ricardo Casorla, quien estuvo detenido en condiciones infrahumanas y
en confinamiento durante 5 meses y 2 semanas, a la orden de don Tomás Guardia.
Este hecho empieza a mostrar que Don Aniceto Esquivel no estaría precisamente
dispuesto a hacer lo que a Don Tomás se le antojara, no sería su “monigote”. (Sáenz
Carbonell, J.F., 2002, pp. 89-91)
Ya en su
discurso inaugural, Don Aniceto hace una primera advertencia donde se desmarca
de Don Tomás Guardia: “No concluiré, señores, sin hacer antes una
manifestación muy importante. No soy partidario de la guerra…” “No soy
partidario de la guerra: por el contrario, siempre he creído que ella es la
mayor calamidad con que el Cielo castiga a los pueblos que se han rebelado
contra la justicia y el derecho…” (Mensajes
presidenciales, 1981, pp. 121-122)
El poder que
le caracterizaba le permito al ex presidente Guardia organizar junto a sus partidarios
y otros miembros de la oligarquía, el golpe de Estado militar para derrocar al
presidente Esquivel, que, aunque era uno de sus allegados y amigos, era un
hombre de paz y no compartía el espíritu de guerra del El General Guardia, como
quedó patente en el discurso inaugural ya citado. El no apoyar la guerra con
Nicaragua resultaría un motivo fundamental para ganarse la oposición de su
antiguo aliado.
IV.
Gestión
Presidencial y Golpe de Estado
Don Aniceto fue
electo Presidente de la Republica en el año 1876, tras ganar las elecciones,
tomó posesión del cargo el 8 de mayo. Su primera medida como Presidente fue
establecer la fecha del 1 de enero como inicio del año económico costarricense.
Como dato de
relevancia en este corto gobierno, tenemos que el Presidente Esquivel Sáenz
mostró un interés especial en que los restos mortales de Braulio Carrillo
fueran trasladados a Costa Rica desde El Salvador, el lugar en el que había
fallecido el ex presidente; para este fin donó 20.000 pesos con los cuales se
pretendía sufragar el traslado y también pagar los gastos de los funerales de
Juan Rafael Mora Porras; sin embargo, estos planes no se concretaron debido a
la corta duración de su gobierno.
El sábado 29 de julio
el Congreso aprueba el presupuesto ordinario para 1878. Se deja aparte una ley
en la que se fija el 01 de enero cono el inicio del año económico, dispone
hacer venir de El Salvador los restos de don Braulio Carrillo y celebrar las
honras fúnebres de Don Juan Rafael Mora, Don José Joaquín Mora y al general Don
José María Cañas, ley que quedara sin cumplirse. (Sáenz Carbonell J.F., 2002, p.
133)
Otros acontecimientos
importantes surgieron bajo la corta administración de don Aniceto Esquivel Sáez.
En 1858 Costa Rica
firma el Tratado Cañas Jerez con Nicaragua, lo cual definiría el tema de la
frontera norte. Este Tratado define las fronteras entre Costa Rica y Nicaragua,
pero dejó como legado una pésima relación entre Costa Rica y su vecino del
norte por mucho tiempo. A partir de 1858 las relaciones con el país vecino se
mantienen en relativa calma, pero en 1876, el presidente nicaragüense Don Pedro
Joaquín Chamorro, alega la no validez del tratado Cañas-Jerez y envía tropas
con cinco mil soldados a la frontera, por lo que el General Guardia prepara su ejército
en Liberia para la defensa.
A pocos días de
estallar la guerra, Don Aniceto Esquivel es nombrado presidente de Costa Rica.
Pero contrario a lo que todos esperaban, don Aniceto se declara en contra de la
guerra.
En febrero de 1876
Guardia había movilizado el ejército hacia Liberia para defender la amenazada
frontera con Nicaragua, en momentos en que se producía cambio de gobierno y
asumía la presidencia Don Aniceto Esquivel Sáenz, quien trató de limitar el
poder de Guardia y sus militares y evitar la guerra con Nicaragua. Así, en
junio se inició una insurrección con gente afín al gobierno, pero con la
intención de liquidar la influencia de Guardia en el Poder.
En Alajuela, Heredia
y San José el plan de Aniceto de enfrentar a las tropas rebeles comandadas por
Guardia fracasó, y solo en Cartago se consumó el intento. Esto produjo que los
militares derrocaran al presidente Esquivel, enviaran hombres a sofocar la
rebelión en Cartago y tomaran medidas para prevenir el desorden en el resto del
país. El movimiento efectuado por el grupo de militares seguidores del General
Guardia, culminó con del derrocamiento de don Aniceto el 30 de julio. Esto por
cuanto, al declararse don Aniceto en contra de la guerra, las relaciones con el
señor Guardia se rompieron. La negativa supuso que Aniceto Esquivel se
enfrentase a don Tomas Guardia, quien fiel a su tradición militar, defendía el
enfrentamiento militar.
Este enfrentamiento
con Guardia le costaría la presidencia a Aniceto, quien vio así truncados sus
sueños de gobernar con una línea pacífica, distinta a la de don Tomás y con
independencia en la toma de decisiones. Don Aniceto Esquivel murió en San José,
el 22 de octubre de 1898.
V.
Conclusiones
Aunque se decía que
Tomás Guardia era quien tomaba las decisiones del gobierno de don Aniceto, y
Guardia quería actuar en contra de Nicaragua, Don Aniceto se negó, con lo cual
se ganó la enemistad de don Tomás. Para ese tiempo Guardia debió salir en
misión diplomática para Guatemala, pero antes de partir dio órdenes a su grupo
de militares para derrocar a don Aniceto, lo que efectivamente ocurrió el 30 de
julio de 1876. (Gómez, C. y otros, 1985, p. 199)
Don
Tomás Guardia tenía ya un antecedente importante. El 27 de abril de 1870,
apoyado por otros militares y algunas familias de la Oligarquía Cafetalera
Liberal, Tomás Guardia dio un Golpe de Estado y derrocó al presidente Jesús
Jiménez Zamora. En ese entonces, el General Guardia fue nombrado como
Presidente Provisorio de Costa Rica por una Asamblea Constituyente. (Gómez, C.
y otros, 1985, p. 136).
Aparentemente, don
Aniceto subestimó la capacidad de Tomás Guardia para hacerse con el poder por
medios militares, al llevarle la contraria desde el mismo momento en que debió
dar su discurso inaugural como Presidente.
Paradójicamente,
quizás por su corta duración en el poder, el legado de don Aniceto no fue tan
relevante como el de don Tomás Guardia, quien a la postre lograría mantener la
paz con Nicaragua, y además tomó decisiones que se pueden considerar pacifistas
a lo interno del país, como abolir definitivamente la pena de muerte en Costa
Rica, idea que había surgido en la mente de don Juan Rafael Mora Porras. Según
la tradición, el obsequio de don Tomás Guardia a su esposa, en ocasión de sus
bodas de plata, fue el Decreto N° VII del 26 de abril de 1882 que elevó a rango
constitucional el actual artículo 21: “La Vida Humana es Inviolable.” (Méndez
Ramírez, O. 2009, p. 47).
Decía Nicolás
Maquiavelo en su obra El Príncipe que “ninguna coa granjea más
estimación a un príncipe que las grandes empresas y las acciones raras y maravillosas.”
En este sentido, si bien podría considerarse que el legado de Tomás Guardia
como político y Jefe militar oscureció la obra de don Aniceto Esquivel durante
su corto gobierno, lo cierto es que este par de hombres han dejado su huella en
la historia patria, y cabe resaltar que si don Aniceto logró dejar huellas
indelebles en tan solo dos meses y días como mandatario, no deja de ser una
gran incógnita qué habría logrado este mandatario en un cuatrienio, a no ser
por el golpe de Estado objeto de este trabajo de investigación. (González, M.,
2019, P. 117).
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Educadores y Militares. Patriotas y
Pensadores. Negociadores y Autoritarios. Políticos y Humanistas. Nuestros
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Información en línea
- Archivo Nacional de Costa Rica. [En línea]. Disponible
en http//www.archivonacional.go.cr [Consultado
19 de julio de 2019]
- Archivo Nacional de Costa Rica. [En línea].
Disponible en http//www.academiaghcr.com
[Consultado 19 de julio de 2019]
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