lunes, 26 de julio de 2021

EL GOLPE DE ESTADO CONTRA ANICIETO ESQUIVEL SAENZ

CURSO DE TEORÍA GENERAL DEL ESTADO

TRABAJO SOBRE EL GOLPE DE ESTADO CONTRA ANICIETO ESQUIVEL SAENZ

PROFESOR: TOMÁS FEDERICO ARIAS CASTRO

ESTUDIANTES: LUCÍA MONGE VALVERDE Y ARCELIO HERNÁNDEZ MUSSIO

En el programa de Maestría en Diplomacia, UCR

I.                    Datos biográficos de don Aniceto y de su esposa Isaura Carazo Peralta

 

Don Aniceto Esquivel Sáenz nació en Costa Rica, en Cartago, el 18 de abril de 1824. Sus papás eran Narciso Esquivel Salazar y Úrsula Sáenz Ulloa. Estudió filosofía en la Casa de Enseñanza Santo Tomás, se gradúa como Licenciado en Leyes, en la Universidad San Carlos de Guatemala.

 

El 29 de febrero de 1856 se casa con doña Isaura Carazo Peralta, hija de Manuel José Carazo Bonilla y María Toribia Peralta Echeverría, nieta de don Manuel María Peralta y López del Corral, quien fue firmante del Acta de Independencia de Costa Rica del 29 de octubre de 1821, y presidente del Poder Legislativo desde noviembre de 1829 hasta febrero de 1930.[1] También era prima de don José María Peralta Alfaro, diplomático y dos veces Benemérito de la Patria.[2]

 

Con una personalidad caracterizada por una gran bondad y espíritu pacifista, don Aniceto fue un hombre de leyes y de gran trayectoria en la vida política. A sus treinta y cinco años, fue Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, y miembro de la Asamblea Constituyente de 1859. Es a finales de la década de 1850 cuando comienza así su actividad intelectual y política, ininterrumpida hasta su muerte en 1898. Fue Secretario de Gobernación, Justicia y Negocios Eclesiásticos de 1860 a 1863, de 1860 a 1861 ejerció internamente la secretaria de Relaciones Exteriores e Instrucción Pública. Fue Secretario de Gobernación y Carteras Anexas de 1856 a 1868”. (De la Cruz, V. 2010, pp. 54, 101).

 

El personaje principal de esta investigación fue además Canciller de la Republica, de 1868 a 1869 y miembro de la Asamblea Constituyente de 1870, Consejero de Estado de 1870 a 1872, diputado por San José durante 1872-1876, 1884-1892 y 1894-1896. Electo presidente de la Republica por elección popular para el periodo 1876-1880, fue derrotado por golpe militar. Miembro de la Asamblea Constituyente de 1880; miembro del consejo de Instrucción Pública en 1881 y presidente del Congreso Constitucional en 1886-1889 189. Fue Catedrático en derecho de la Universidad de Santo Tomas. Fue socio fundador del Banco de la Unión. Murió en San José el 22 de octubre de 1898.   (De la Cruz,V. 2010, pp. 54, 101).

 

II.                 La Costa Rica de la época de Don Aniceto

 

Para lograr contextualizar los hechos objeto de esta investigación, es necesario retroceder en el tiempo a la Costa Rica de las décadas de 1850, 1860 y 1870, pues es a partir de 1860, cuando comienza a darse en este país un descontento social que va a ir en escalada.

 

Mientras que en 1850 la población de Costa Rica era de aproximadamente 94.670 habitantes, ya para 1875 la población era de 182.073 habitantes, según el primer censo poblacional en el que se incluía la provincia de Limón. Esta provincia vivió una situación deprimente, desde 1848 se mencionaba Matina como el equivalente a Limón, era una región abandonada y se hacían esfuerzo por abrir una vía que condujera al Atlántico.  Es de notar que es hasta el año 1875 cuando se incluye la población limonense en el censo, ya que anteriormente no se le daba prioridad esta provincia debido especialmente a la falta de vías de comunicación. (Gómez, C. y otros, 1985, pp. 87).

 

En esta época el Estado no favoreció a las comunidades, más bien otorgó privilegios a grupos poderosos. En 1876, el presidente Aniceto Esquivel le otorgó el derecho de explotación de la ostra perlera al general Próspero Fernández, que hasta ese entonces había sido una explotación artesanal de los indígenas, con el resultado del sufrimiento indígena por los trabajos forzosos que les fueron impuestos, y por la extinción del caracol de tinta y la ostra perlera, en lo que representa una página negra en el corto periodo presidencial de don Aniceto. (ANCR. Congreso, 8540, 1876, citado en MPayne, E, 2017, pp. 142-167).

 

La década de 1870 en Costa Rica se caracterizó por ser una época de importantes cambios. El auge cafetalero junto con una cultura mono exportadora ayudó a que la Costa Rica de finales del siglo XIX diversificara su producción.

 

A lo largo del periodo 1870 -1930, Guatemala, Costa Rica y El Salvador, lograron una bonanza comercial favorable, es decir, el valor de sus exportaciones era superior al costo total de sus productos importados. Por el contrario, Nicaragua y Honduras tuvieron una balanza desfavorable.

 

A finales del siglo XIX, la inversión extrajera, específicamente el capital inglés, dominó las inversiones en Centroamérica. La inversión se centró en tres campos, a saber. préstamos a los gobiernos, construcción del ferrocarril, e inversión a la minería. Posteriormente entra Estados Unidos de América a invertir directamente en la minería. (Fonseca E., 1996, p. 158).

 

La demanda interna de productos, especialmente de manufacturas, provocó un auge sin precedentes de las importaciones, lo que, a su vez, fue desfavorable para el comercio local. La especialización cafetalera provocaría la pérdida de la autosuficiencia alimentaria por lo que fue necesario importar grandes cantidades de productos básicos. También se importaron bienes de capital, equipo y maquinaria que no se producía en Centroamérica. (Gómez, C. y otros, 1985, pp. 87-89).

 

Las exportaciones empezaron a diversificarse a finales del Siglo XIX con la incorporación del banano. Otros cultivos como la caña de azúcar, y el cacao y un nuevo siclo minero. Todos estos cambios incentivaron una mayor diferenciación social y una creciente conflictividad entre clases. La construcción del ferrocarril al Atlántico iniciada con el general Tomas Guardia en 1870. No se culmina debido a la falta de recursos, dificultades técnicas y corrupción de la región.  (Gómez, C. y otros, 1985, pp. 89-90).

 

En cuanto a las poblaciones nativas costarricenses, hubo una gran explotación hacia estas comunidades. Esto condujo en ellas se profundizara una gran pobreza, en un contexto donde las clases sociales están muy marcadas. Los indígenas de aquel entonces eran obligados a pagar tributos en especie o trabajo, además de que pagaban altos precios por las mercaderías, lo que a la postre provocó un enorme endeudamiento de los indígenas.

 

El trabajo pesado que les era impuesto provocó la resistencia indígena y posteriormente su huida hacia los pueblos no conquistados de Talamanca, sus alrededores y otras regiones, inclusive panameñas. 

 

 

III.              Don Aniceto Esquivel y el General Tomás Guardia Gutiérrez

 

Tomas Guardia fue un político y militar, elegido presidente de en tres ocasiones, partidario de Don Juan Rafael Mora, con quien lucha la Batalla de 1856, de gran carácter y trayectoria militar.  Era un hombre muy influyente en el ámbito político costarricense. El General Guardia se considera una figura de gran trayectoria en la Costa Rica de finales del siglo XIX, caracterizado por ser uno de los personajes más poderosos de la época. Defensor de la oligarquía cafetalera, Guardia se rodeaba de un círculo de poderosos cafetaleros y empresarios de la época, participó muchas veces en asuntos políticos del país.  Guardia fue el presidente saliente, cuando en 1876 don Aniceto es electo al alto cargo.

 

Don Aniceto fue amigo y colaborador del General Tomás Guardia Gutiérrez en una época de grandes contrastes en la sociedad costarricense.  La relación de amistad y colaboración de don Aniceto con el General Guardia Gutiérrez, en una época en que decaía la gran bonanza generada por el cultivo del café, fue decisiva en su destino como Presidente de la República en el periodo 1876-1880, cargo que don Aniceto solo pudo desempeñar del 8 de mayo al 30 de julio de 1876, poco menos de tres meses.   

 

Dado que la Constitución de 1871 prohibía de manera expresa la reelección del Presidente, don Tomás Guardia acude a Esquivel Sáenz para que acepte ser su sucesor y se comprometa a no remover a ninguno de los jefes militares.  

 

En la posteridad don Víctor Guardia, hermano de don Tomás, y hombre de confianza de don Aniceto, diría al respecto lo siguiente: “El señor Esquivel aceptó con entusiasmo porque ambicionaba la presidencia y abrigaba la firme resolución de desprenderse del General en cuanto se encontrase firme en el solio, para lo cual se había puesto de acuerdo con la oposición”. (Guardia G., 1990, p.  201)

Tomás Guardia gozó de gran poder y del apoyo del pueblo, su firmeza como político y militar le permitió posicionar en puestos políticos a personajes cercanos, de los que podía esperar fidelidad. En otras palabras, la práctica de nombrar a su “heredero político” era lo habitual entre Guardia y sus partidarios ya que se aseguraban de poner a alguien favorable a sus intereses al frente del gobierno.

 

El 29 de mayo de 1876, don Aniceto recibe al cónsul honorario de Colombia en Alajuela, don José Ricardo Casorla, quien estuvo detenido en condiciones infrahumanas y en confinamiento durante 5 meses y 2 semanas, a la orden de don Tomás Guardia. Este hecho empieza a mostrar que Don Aniceto Esquivel no estaría precisamente dispuesto a hacer lo que a Don Tomás se le antojara, no sería su “monigote”. (Sáenz Carbonell, J.F., 2002, pp. 89-91)

 

Ya en su discurso inaugural, Don Aniceto hace una primera advertencia donde se desmarca de Don Tomás Guardia: “No concluiré, señores, sin hacer antes una manifestación muy importante. No soy partidario de la guerra…” “No soy partidario de la guerra: por el contrario, siempre he creído que ella es la mayor calamidad con que el Cielo castiga a los pueblos que se han rebelado contra la justicia y el derecho…”  (Mensajes presidenciales, 1981, pp. 121-122)

El poder que le caracterizaba le permito al ex presidente Guardia organizar junto a sus partidarios y otros miembros de la oligarquía, el golpe de Estado militar para derrocar al presidente Esquivel, que, aunque era uno de sus allegados y amigos, era un hombre de paz y no compartía el espíritu de guerra del El General Guardia, como quedó patente en el discurso inaugural ya citado. El no apoyar la guerra con Nicaragua resultaría un motivo fundamental para ganarse la oposición de su antiguo aliado.

 

IV.              Gestión Presidencial y Golpe de Estado

Don Aniceto fue electo Presidente de la Republica en el año 1876, tras ganar las elecciones, tomó posesión del cargo el 8 de mayo. Su primera medida como Presidente fue establecer la fecha del 1 de enero como inicio del año económico costarricense.

 

Como dato de relevancia en este corto gobierno, tenemos que el Presidente Esquivel Sáenz mostró un interés especial en que los restos mortales de Braulio Carrillo fueran trasladados a Costa Rica desde El Salvador, el lugar en el que había fallecido el ex presidente; para este fin donó 20.000 pesos con los cuales se pretendía sufragar el traslado y también pagar los gastos de los funerales de Juan Rafael Mora Porras; sin embargo, estos planes no se concretaron debido a la corta duración de su gobierno.

 

El sábado 29 de julio el Congreso aprueba el presupuesto ordinario para 1878. Se deja aparte una ley en la que se fija el 01 de enero cono el inicio del año económico, dispone hacer venir de El Salvador los restos de don Braulio Carrillo y celebrar las honras fúnebres de Don Juan Rafael Mora, Don José Joaquín Mora y al general Don José María Cañas, ley que quedara sin cumplirse. (Sáenz Carbonell J.F., 2002, p. 133)

 

Otros acontecimientos importantes surgieron bajo la corta administración de don Aniceto Esquivel Sáez.

 

En 1858 Costa Rica firma el Tratado Cañas Jerez con Nicaragua, lo cual definiría el tema de la frontera norte. Este Tratado define las fronteras entre Costa Rica y Nicaragua, pero dejó como legado una pésima relación entre Costa Rica y su vecino del norte por mucho tiempo. A partir de 1858 las relaciones con el país vecino se mantienen en relativa calma, pero en 1876, el presidente nicaragüense Don Pedro Joaquín Chamorro, alega la no validez del tratado Cañas-Jerez y envía tropas con cinco mil soldados a la frontera, por lo que el General Guardia prepara su ejército en Liberia para la defensa.

 

A pocos días de estallar la guerra, Don Aniceto Esquivel es nombrado presidente de Costa Rica. Pero contrario a lo que todos esperaban, don Aniceto se declara en contra de la guerra.

 

En febrero de 1876 Guardia había movilizado el ejército hacia Liberia para defender la amenazada frontera con Nicaragua, en momentos en que se producía cambio de gobierno y asumía la presidencia Don Aniceto Esquivel Sáenz, quien trató de limitar el poder de Guardia y sus militares y evitar la guerra con Nicaragua. Así, en junio se inició una insurrección con gente afín al gobierno, pero con la intención de liquidar la influencia de Guardia en el Poder.  

 

En Alajuela, Heredia y San José el plan de Aniceto de enfrentar a las tropas rebeles comandadas por Guardia fracasó, y solo en Cartago se consumó el intento. Esto produjo que los militares derrocaran al presidente Esquivel, enviaran hombres a sofocar la rebelión en Cartago y tomaran medidas para prevenir el desorden en el resto del país. El movimiento efectuado por el grupo de militares seguidores del General Guardia, culminó con del derrocamiento de don Aniceto el 30 de julio. Esto por cuanto, al declararse don Aniceto en contra de la guerra, las relaciones con el señor Guardia se rompieron. La negativa supuso que Aniceto Esquivel se enfrentase a don Tomas Guardia, quien fiel a su tradición militar, defendía el enfrentamiento militar.

 

Este enfrentamiento con Guardia le costaría la presidencia a Aniceto, quien vio así truncados sus sueños de gobernar con una línea pacífica, distinta a la de don Tomás y con independencia en la toma de decisiones. Don Aniceto Esquivel murió en San José, el 22 de octubre de 1898.

 

V.                Conclusiones

Aunque se decía que Tomás Guardia era quien tomaba las decisiones del gobierno de don Aniceto, y Guardia quería actuar en contra de Nicaragua, Don Aniceto se negó, con lo cual se ganó la enemistad de don Tomás. Para ese tiempo Guardia debió salir en misión diplomática para Guatemala, pero antes de partir dio órdenes a su grupo de militares para derrocar a don Aniceto, lo que efectivamente ocurrió el 30 de julio de 1876. (Gómez, C. y otros, 1985, p. 199)

 

Don Tomás Guardia tenía ya un antecedente importante. El 27 de abril de 1870, apoyado por otros militares y algunas familias de la Oligarquía Cafetalera Liberal, Tomás Guardia dio un Golpe de Estado y derrocó al presidente Jesús Jiménez Zamora. En ese entonces, el General Guardia fue nombrado como Presidente Provisorio de Costa Rica por una Asamblea Constituyente. (Gómez, C. y otros, 1985, p. 136).

 

Aparentemente, don Aniceto subestimó la capacidad de Tomás Guardia para hacerse con el poder por medios militares, al llevarle la contraria desde el mismo momento en que debió dar su discurso inaugural como Presidente.

 

Paradójicamente, quizás por su corta duración en el poder, el legado de don Aniceto no fue tan relevante como el de don Tomás Guardia, quien a la postre lograría mantener la paz con Nicaragua, y además tomó decisiones que se pueden considerar pacifistas a lo interno del país, como abolir definitivamente la pena de muerte en Costa Rica, idea que había surgido en la mente de don Juan Rafael Mora Porras. Según la tradición, el obsequio de don Tomás Guardia a su esposa, en ocasión de sus bodas de plata, fue el Decreto N° VII del 26 de abril de 1882 que elevó a rango constitucional el actual artículo 21: “La Vida Humana es Inviolable.” (Méndez Ramírez, O. 2009, p. 47).

 

Decía Nicolás Maquiavelo en su obra El Príncipe que “ninguna coa granjea más estimación a un príncipe que las grandes empresas y las acciones raras y maravillosas.” En este sentido, si bien podría considerarse que el legado de Tomás Guardia como político y Jefe militar oscureció la obra de don Aniceto Esquivel durante su corto gobierno, lo cierto es que este par de hombres han dejado su huella en la historia patria, y cabe resaltar que si don Aniceto logró dejar huellas indelebles en tan solo dos meses y días como mandatario, no deja de ser una gran incógnita qué habría logrado este mandatario en un cuatrienio, a no ser por el golpe de Estado objeto de este trabajo de investigación. (González, M., 2019, P. 117).


Bibliografia

 

Cañas Escalante, Alberto, Los Ocho Años. Editorial Universidad Estatal a Distancia, Costa Rica 1982 pag12

De la Cruz, Vladimir. Historia General de Costa Rica. La Republica Liberal Estructura y Militarismo. Grupo Nación 2010

Sáenz Carbonell, Jorge Francisco, Los Meses de Don Aniceto Esquivel, Ascenso y Caída de Don Aniceto Esquivel. Editorial UNED, San José, 2002.

Fonseca Corrales, Elizabeth, Centroamérica: su Historia, San José Costa Rica. FLACSO EDUCA. 1996.

Gómez, Carmen Lila y Otros. Las Instituciones Costarricense del Siglo XIX. 2 Edición, San José, Editorial Costa Rica. 1985

Guardia Gutiérrez, Víctor, “Memorias del señor Víctor Guardia Gutiérrez, General de División del Ejército de Costa Rica”. En: Academia de Geografía e Historia de Costa Rica, Documentos históricos, San José: Imprenta Nacional, 1990

Maquiavelo, Nicolás. El Príncipe, comentado por Napoleón Bonaparte, Editor González, Mariangeles. Caracas, 2019.

Méndez Ramírez, Odilón. Constitución Política de Costa Rica. 1ª Edición, San José, C.R. Juricentro, 2009.

Molina Jiménez, Iván. Del Legado Colonial al Modelo Agroexportador Costa Rica (1821-1914). Editorial Costa Rica, 2008.

MPayne, E. (2017). La explotación del tinte de caracol y la lucha de los indígenas por su preservación en el Pacífico de Costa Rica (Siglos XVI al XIX). Memorias: Revista Digital de Arqueología e Historia desde el Caribe  (septiembre-diciembre), 142-167.

Vargas Araya, Armando. El Lado Oscuro del Presidente Mora: Costa Rica versus el expansionismo esclavista de Estados Unidos (1850-1860). 3ra edición. 1 reimpresión, San José, C.R., Eduvisión 2016.

 

Documentos consultados

Archivo Nacional de Costa Rica. Archivo del Congreso No. 9829. “Mensajes Presidenciales, 1859-1885” San José, Biblioteca de la Academia de Geografía e Historia de Costa Rica, 1981.

Educadores y Militares. Patriotas y Pensadores. Negociadores y Autoritarios. Políticos y Humanistas. Nuestros Presidentes y Jefes de Estado 1821-1986. Junta de Protección Social. 1986.

 

 

Información en línea

 

- Archivo Nacional de Costa Rica. [En línea]. Disponible en http//www.archivonacional.go.cr  [Consultado 19 de julio de 2019]

- Archivo Nacional de Costa Rica. [En línea]. Disponible en http//www.academiaghcr.com  [Consultado 19 de julio de 2019]



[1] Participó en la guerra civil de 1835 o Guerra de la Liga y debido a ello hubo de abandonar Costa Rica y marchar al exilio. Murió en Nicaragua en 1837.

[2] También fue firmante del Acta de Independencia de Costa Rica.